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CON UN OJO EN EL MICROSCOPIO Y OTRO EN EL TELESCOPIO.

"Creo que el ejercicio de la solidaridad cuando se practica de veras en el día a día es también un ejercicio de la humildad, que te enseña a reconocerte en los demás y a reconocer la grandeza escondida en las cosas chiquitas, lo cual implica también denunciar la falsa grandeza de las cosas grandotas en un mundo que confunde la grandeza con lo grandote” Eduardo Galeano.

A partir del nacimiento, los niños reciben los cuidados necesarios para crecer y desarrollarse en cuestiones alimentarias y de salud, además, los padres, paulatinamente van dotando de signos, lenguaje y actitudes al niño a través del ejemplo, expresiones corporales y tonos de voz con la finalidad de que éste logre comunicarse, convivir y desenvolverse en la familia así como en sociedad.

Los padres, generalmente enseñan a sus hijos a través de acciones que recuerdan de cómo fueron formados, aunado a experiencias adquiridas y en algunos casos, aplican lo aprendido durante su formación académica respecto a psicología, pedagogía, nutrición, etc.

Con el paso del tiempo, el niño va aprendiendo a desenvolverse con los demás a través del ejercicio de imitación de las personas cercanas a él, de los consejos que recibe, pero sobre todo de la experiencia, aplicando lo que ve que a otros les funciona, aunque en algunos casos no entienda muy bien el sentido de sus actos.

Un poco a la par, los padres te enseñan a reflexionar, ese proceso tan importante para la vida de los personas, en el cual, se aprende a valorar lo que está bien y mal de nuestro actuar y que nos permite no volver a caer en los mismos errores.

Pero la vida, es también un juego de roles, donde la misma persona de acuerdo al contexto en el que se encuentre, varía en su rol, es por lo tanto, un juego al que nosotros legitimamos, aceptamos y damos valor, o por el contrario, desacreditamos.

Es decir, esa persona que es tu mecánico, dentista, plomero, jefe, enfermero, etc, juega un rol en ese momento como integrante de la sociedad y que termina, al no probar su competencia para desempeñar su función o al presentarse cambios en las estructuras sociales y que al ser sustituido, el individuo seleccionado desempeñará ese rol que quedó vacante durante un tiempo determinado.

Todo es un juego social, creado para dar certidumbre y organización, un ejemplo claro son las instituciones, dependencias, organizaciones y hasta las empresas, que permiten brindar un servicio entre los integrantes de una misma sociedad para su satisfacción.

Los errores, creo yo, radican cuando los integrantes de estas instituciones creen tener un mayor valor o una mayor cantidad y calidad de derechos que las personas a las cuales brindan servicio o representan, pues se olvidan que por ellos existen o figuran en la estructura social, lo mismo sucede cuando una persona posee más conocimiento que otros y se cree superior, cuando por el contrario, esto lo debería hacer más sencillo y humilde por su nivel de conocimiento y conciencia.

Finalmente, recalcar que, somos parte de un juego social, el cual, nos permite darle legitimidad a quien lo merece según su desempeño y restarle valor a quien no lo merece, por actitudes, comportamiento o falta de competencia en su labor, asimismo, es importante darle el justo valor y respetar este juego social, sin embargo, no permitir que éste te quite la calma o no te permita ser feliz.

¿Cuál es tu opinión al respecto?